Sinergias, luego existes

Micro conversación. 


Cuando una energía te stalkea no ves la mirada, ni el cuerpo, ni escuchas su voz...sientes algo más. Como si por un segundo el caos se alineara. Como si otra energía se engranara con la tuya. No es que te complete, viene a expandirte. No te salva, se mueve contigo. No hay fuegos ni artificiales ni cruzados...Es otra cosa y aparece sutilmente. Empiezas a notar que te cuesta ignorar lo que sientes, lo tuyo y lo ajeno. Y es que todo va cosido por dentro con hilos invisibles. Desaparecen las barreras y, en su lugar, se disuelve lo que sentimos con lo que el otro proyecta. Una vibración que te atraviesa y te acomoda, como si llevaras tiempo buscando esa frecuencia sin saberlo. Y esa es la verdadera sinergia entre seres humanos: cuando dos campos emocionales se tocan sin invadirse. Somos espacios compartidos, donde el alma toca antes de que la mente analice.

No siempre resulta cómodo. Somos parte de un tejido más amplio, y las emociones ajenas nos tocan, vaya si nos tocan. En ocasiones, esa vibración te remueve, te enfrenta, te enseña partes de ti que ni sabias que seguían ahí. Sin embargo, no lo hace desde el juicio, lo hace desde un respeto ancestral, como si en otra vida ya se hubieran cruzado esas mismas energías y se volvieran a saludar en un lenguaje que solo ellos entienden. Te mueve sin exigir, te acompaña sin empujar, te alienta sin atrapar. No pide nombres ni promesas y tampoco necesita explicaciones. Se reconoce en el sentir, en el estar, en lo que se despierta cuando estás frente a esa persona que, por alguna razón, parece sintonizar contigo aunque no lo hayas pedido.


Las sinergias humanas no siempre vienen para quedarse, pero siempre dejan algo. Un aprendizaje, una sacudida, un momento de lucidez y, la mayoría de las veces, te cambian. No por lo que te hicieron, sino por lo que fuiste capaz de ver en ti ese tiempo que conectaron contigo. Esa acertada idea de que somos espejos y que lo que percibimos afuera es un reflejo de todo lo que llevamos dentro es el motor de arranque de esa simbiosis emocional.

Aunque en realidad la sinergia carece de mapas y no lo va a poder controlar ni la razón ni el ego, si sientes que todo tiene sentido y que nunca volverás a ser el mismo. No se si definirlo como sensibilidad, expansión o simplemente conciencia...Ese "El todo es mayor que la suma de las partes".

En definitiva, es eso: una energía que despierta otra. Un recordatorio de lo que somos debajo de las mascaras, los prejuicios, las heridas y las defensas. Y en ese instante, breve o duradero, efímero o eterno, uno siente que la vida tiene un extraño sentido, como si quisiera decirnos al oído: "Así es cuando estás despierto", aunque no lo sepamos poner en palabras...es el arte de conectar sin wifi.




Mey Segura













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