Amado tú...


 Micro conversación.

Amado tu,

Como de costumbre aquí estoy, observándote, sabiendo que no soy la elección que más te convence. Y aunque debería enfadarme o sentirme realmente herido, la verdad es que, me resigno. No tengo otra opción.

Tú sigues yendo en busca de él, porque ahí, en sus recuerdos, encuentras lo que te reconforta, lo que te da esa falsa sensación de seguridad. Te acaricia con olores que no puedes olvidar, arrastrando una cadena que se que te pesa, pero también sé que con él te sientes tranquilo...en paz.
Aunque, en el fondo, sabes que ya no es el mismo y que nunca lo será, que ya no te puede dar lo que alguna vez te dio, pobre de ti, iluso, ahí sigues, volviendo a esos recuerdos como si pudieran sanarte, como si pudiera abrazarte sin juicio, como si en él fueses a encontrar alguna respuesta a estas alturas.

Y luego está el otro, claro. El que siempre te habla con promesas que no sabe si puede cumplir, con un brillo que te ciega, con la idea de que todo lo que hay por venir es mejor. y ojo, que sé lo que significa para ti, pero no te ilusiones tanto.
Te promete aventuras trepidantes, nuevas oportunidades, regalarte una versión de ti que aún no conoces y que, de alguna manera, tantísimo deseas. Te arrastra con su ilusión de lo que podrías ser. Y no te das cuenta que todo es incierto.

Y a mí, me dejas atrás, comparando el tamaño de mis recursos con los suyos, dudando de mis promesas que son el ahora, pasando por mi lado sin siquiera mirarme. A mi, que te regalo un "ahora" mientras tu prefieres invertir en fantasmas.
Lo reconozco: me siento jodidamente olvidado. Haz el mínimo esfuerzo por verme, por sentirme... Porque yo soy ese amor tranquilo, el que no ofrece con grandes gestos ni te promete un mañana espectacular. Que pena, no puedo hacerlo. Yo solo soy aquí, lo que existe ahora.

Soy lo que tienes justo enfrente, y aunque no lo diga en voz alta, me doy cuenta de que te escapas de mí tiempo.
Y no sé si es porque me subestimas, porque no soportas que sea real o porque piensas que conmigo no vas a brillar nunca, pero, aún quedándote, estás ausente. Vas y vienes sin que yo pueda hacer absolutamente nada.
No te puedo prometer acunarte en tus recuerdos de vida ni tejer ningún tipo de futuro contigo, eso es imposible y jamás te vendí esa opción. Lo que me queda es esperar, inerte y en silencio a que reacciones. 
Tienes que saberlo: aunque no te lo diga nunca, lo entiendo.

No te pido que me elijas, tampoco te pido que me prefieras, pero asume que no te queda mas remedio que vivir conmigo, y eso, por suerte para mi, no lo puedes decidir tu. Solo quiero que en algún momento, cuando te detengas a respirar, y por una vez se te antoje sentirte vivo, cuando puedas ver más allá de lo que te promete uno o lo que te vende el otro, me encuentres. No soy ni más, ni menos. Solo soy yo, de los tres el amor más sencillo, el que te viste a diario, el que por mas que divagues no suelta tu mano, el que está aquí, justo ahora, sin más...

Tal vez no te atraiga tanto como esos otros dos a los que llamas Pasado y Futuro, pero yo estoy, a mi manera, aquí y no me puedo ir.
No te culpo, es mi papel. Y cuando dejes de mirar atrás y ya no persigas lo que aún no ha llegado, me verás.
Y entonces, tal vez, aprendas a AMARTE.


Siempre tuyo,

Tu Presente



Mey Segura


Comentarios

Destacado